En su primer año de vida, Mareira Bizi ya ha conseguido dar el salto internacional. La gallega Elena Fontán es una de las socias del proyecto. Iratxe Rubio y Elena Fontán se conocieron trabajando en la Universidade de Vigo. Allí formaban parte de un grupo puntero a nivel internacional conocido como Future Oceans Lab desde el que investigaban y proponían «soluciones para adaptar los sistemas marinos a los impactos del cambio climático» y tras esa experiencia, este año decidieron iniciar el proyecto de Mareira Bizi. La gallega Elena Fontán, oceanógrafa, se unió así a su compañera vasca Iratxe Rubio, ambientóloga y doctora en Ciencias de la Naturaleza, para crear esta cooperativa que no podía ser de otra cosa que del sector pesquero. «Esta elección se justifica en el profundo vínculo que existe en ambas tierras con el mar, su explotación y nuestra gente. Lo llevamos dentro», asegura Fontán. Esta impronta de los dos orígenes quiso quedar marcada en el nombre del proyecto.

«Por un lado, “Mareira” significa una marea fuerte, viva. Por otro lado, “Bizi” significa “viva” en euskera, por lo que la unión de ambos conceptos crea una metáfora que define a un proyecto vivo que nace con fuerza». Y tal es la fuerza de la cooperativa de origen gallego que en su primer año de vida ya están trabajando con el Basque Centre for Climate Change, la Universidade de Vigo o el HUB gallego DATAlife, quien también asesora su desarrollo. Incluso han cruzado el charco en un proyecto que tienen con una ONG mexicana sobre la pesca de bajura. Con estas instituciones desarrollan sus tres ramas de actividad.

Por un lado, desde la cooperativa desarrolla «proyectos de investigación científico-técnicos, en los que generamos conocimiento, asesoramos y llevamos a cabo investigación de calidad para la conservación de los ecosistemas marinos». En segundo lugar, en Mareira Bizi también se centran en la «divulgación del conocimiento científico y la formación, enfocada en concienciar a la población sobre el cambio climático y la importancia de los océanos».

Por último, de la utilización de este conocimiento nace la tercera área de actividad en la que se dedican a ayudar «al sector pesquero y marino en el diseño de estrategias sostenibles para una gestión optimizada, adaptada a un mercado que demanda información sobre el origen de los productos consumidos, calidad y respeto con el medio ambiente». «Los datos son muy valiosos y tienen un gran potencial de negocio, sobre todo para las empresas, y muchas desconocen la rentabilidad que podrían sacarle. Ahí entramos nosotras, aportando valor a esos datos y ofreciendo a sus dueños la posibilidad de rentabilizarlos para realizar su actividad de manera óptima, eficiente y sostenible», comenta Elena Fontán.

Retos de futuro Un inicio tan prometedor como el de Mareira Bizi pone el listón alto en cuanto al crecimiento en los siguientes años, pero aseguran que harán todo lo que esté en su mano para «conseguir el equilibrio entre innovación y conservación del medio ambiente, para asegurar un futuro a las nuevas generaciones». Si tienen que pensar en dónde estarán en una década, lo tienen claro: «Esperamos que Mareira Bizi se haya convertido en un socio clave y confiable para el sector pesquero a la hora de tomar decisiones estratégicas», defienden. «Queremos ser una cooperativa útil para fomentar el buen estado de nuestro mar y cuidar a su gente».

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